La Encinita o cómo todavía quedan joyas por descubrir


Resulta curioso lo mediático y uniforme que a menudo resulta ese "universo foodie". Surge un sitio , se pone de moda, sale en los medios y detrás vamos todos hasta crear una auténtica corriente de opinión que ensalza y abarrota ese lugar. 
No quiero decir que sea el camino erróneo, ni mucho menos. Probablemente los nuevos caminos de la comunicación van por ahí y el 2.0 ha creado fórmulas inimaginables hasta hace algunos años.



Lo que pretendía explicar con ese razonamiento es la extrañeza que te produce cuando recalas en uno de esos lugares "fuera del circuito" y descubres que hay vida más allá del 2.0, de los blogs y de internet.
Recalamos hace no demasiado en "La Encinita" , un pequeño lugar a caballo entre la tienda gourmet y el gastrobar y desde el primer momento nos sorprendió. Producto de primera, atención muy correcta y cocina de esa que ya no se descubre tan fácilmente.
Lo que fue una visita preliminar por conocer el local dio origen a una posterior comida , mucho más tranquila y pormenorizada en la que descubrimos los pormenores de esta "joya gastronómica".


La Encinita surgió como una pequeña de productos gourmet en la que distribuir fundamentalmente los productos familiares que son los estupendos ibéricos de bellota Marqués de Domecq. Al hilo de esos productos sus estanterías fueron nutriéndose de otros productos de calidad tab contrastada como las anchoas de Santoña de Sanfilippo ( sensacionales ) , o el fabuloso aceite 2B.
Con posterioridad vino el comenzar a ofrecer degustaciones de dichos productos y el ampliar su minúscula espacio con una terraza acristalada y acondicianada en la que ya sí es más fácil probar tranquilamente toda su oferta.


La propietaria de La Encinita , Pía García de la Peña es una fantástica cocinera y eso se aprecia desde que se comienzan a probar sus platos. La Encinita es ante todo un lugar de producto. Sus tomates , provenientes de Granada , un queso verdaderamente delicioso de Finca Pascualete o cualquiera de los platos que en La Encinita pueden probarse tienen un nivel verdaderamente increíble y podrían estar en las mesas de los mejores restaurantes.
Cuando la calidad del producto es excepcional y ese producto además se trabaja con maestría y pasión , el resultado consecuente no puede ser otro que la excelencia y eso es ni más ni menos lo que sucede en La Encinita.


Su carrillera al oloroso puede ser la mejor que haya probado jamás. De sus ibéricos evidentemente poco se puede decir más que resaltar su excelente calidad. Sus postres maravillosos (la tarta de limón es como para empezar a comer y no parar).
En fin, La Encinita es uno de esos locales en los que uno básicamente disfruta comiendo, algo que por desgracia no es tan frecuente. 


Probablemente le falte aparecer en medios, seguramente le falta un espacio más grande... detalles... pero cuando el fondo es bueno y aquí es magnífico, lo secundario es, si cabe, más secundario.
Hoy desde este espacio os recomendamos visitarlo y ....disfrutar.


Paseo de La Habana, 7   Madrid

913 624 816

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